historia

Una entrada para desocupados que buscan causas que libren al mundo de todo neomal

Esta es una entrada que dedico a un sector de la sociedad que, generalmente, tengo muy desantendido: gente con mucho tiempo libre pero con infinitas ganas de librar al mundo de esos pésimos males que ni siquiera era consciente que tenía. Resulta que en The elimination of Spurious Correlation due to position in Time or Space de “Student” (en realidad, Gosset, que es el que inventó el test que no lleva su nombre), principia así:

El origen de uso moderno del término "variable aleatoria" podría estar en un artículo publicado en italiano en una revista oscura en 1913

Sería muy difícil haber aprendido algo de probabilidad sin haber oído o leído a alguien quejarse de que el término “variable aleatoria” es desafortunado; que, en puridad, una “variable aleatoria” es una función; pero que todo el mundo lo hace y que no queda otra que cargar —¡una vez más!— con el peso del consenso y la tradición. Pero cabe preguntarse: ¿hasta dónde y cuándo se remonta? El término tiene evocaciones viejunas y uno está tentado de buscar sus orígenes en, no sé, algún Bernoulli —¿Jacobo?

¿Una nueva afición para los próximos 10-15 años?

Ayer estuve disfrutando como un enano leyendo On the Mathematical Foundations of Theoretical Statistics del nunca suficientemente encarecido Sir Ronald Fisher. Y me fijé que fue publicado en 1922. En él se cita —y nada elogiosamente, hay que decirlo— el A Treatise on Probability de Keynes, que fue, a su vez, publicado en 1921. Aquellas cosas que constituyen el temario de las oposiciones al INE se estaban escribiendo hace cien años.

¿Cómo aleatorizan las columnas los RRFF?: un experimento mental y una coda histórica

I. El experimento mental Tienes una variable binaria y y 100 variables predictoras de las cuales 99 son puro ruido y la última es igual a y. En código, n <- 1000 y <- as.factor(rbinom(n, 1, .4)) x <- matrix(rnorm(n*100), n, 100) x[,100] <- y El objetivo consiste, obviamente, en predecir y en función de x. II. RRFF Los RRFF, como es bien sabido, son conjuntos de n árboles construidos sobre los mismos datos.

¿Quién inventó los "random forests"?

[Este artículo tiene una corrección —tachado en el texto que sigue— posterior a la fecha de publicación original. Véase la entrada "¿Cómo aleatorizan las columnas los RRFF?: un experimento mental y una coda histórica" para obtener más información al respecto.] Si hacemos caso, por ejemplo, a la gente que estaba allí entonces, la que estaba al día de todo lo que se publicaba en la época, la que conocía personalmente a los presuntos implicados y la que seguramente había tenido constancia previa de la idea en alguna pizarra o en la servilleta de una cafetería, fue Leo Breiman en 2001.

Cournot sobre el "efecto Roseto", 120 años antes de tal

Esta entrada abunda sobre una de la semana pasada sobre el llamado efecto Roseto. El Cournot al que alude el titulo es el Cournot famoso (1801-1877) al que, a pesar de ser más conocido por sus aportaciones a la economía, debemos una Exposition de la théorie des chances et des probabilités de 1843. En su párrafo 114 critica explícitamente el tipo de conclusiones a las que llegan los descuidados exégetas del asunto Roseto y que Stigler comenta así:

De "la fiebre amarilla de Cádiz y pueblos comarcanos" de 1800

Esta entrada está motivada, en última instancia, por la lectura del libro (muy recomendable, por otra parte), The Art of Statistics: Learning From Data, de David Spiegelhalter. Sus muchas virtudes hacen, por contraste, que relumbre particularmente un defecto característico de toda esa creciente literatura sobre el tema: su aburridor anglocentrismo. Que si el médico devenido asesino en serie, que si los cirujanos de Bristol, que si el manidísimo John Snow (que esta vez, en este libro, de casualidad, no aparece),…

Turing y la telepatía

Turing dejó escrito: [T]he statistical evidence [for extra sensorial perception], at least for telepathy, is overwhelming. He visto usarse esta cita como evidencia de que Turing, al igual que Newton y muchos otros, daba una de cal y otra de arena. Sin embargo, el párrafo completo de donde se extrae la cita admite la ironía como muy probable interpretación alternativa: I assume that the reader is familiar with the idea of extra-sensory perception, and the meaning of the four items of it, viz.

Un acto fallido: la pregunta sigue, pues, abierta

Jot Down es una publicación recomendable. Aunque frecuentemente peque de a lo que tienden las publicaciones de letras (en el sentido menos amable del término): que prime el escribir bonito sobre la sustancia, el argumento y su coherencia. El artículo que motiva este se anuncia como Especulación inmobiliaria, tradición centenaria y recoge tres episodios (¿anécdota? ¿categoría?) bien conocidos pero florida y amenamente descritos: El del duque de Lerma a principios del XVII.

España, Platón, Madrid

En 1871-1872 se publicó la primera edición de las obras completas de Platón traducidas al español. Hubo 500 suscriptores en toda España (que entonces incluía, recuérdese, Cuba, Puerto Rico y quién sabe si algún desafortunado lugar más). Y uno más de Uruguay, que solicitó dos copias. En total, 11 volúmenes de 250-350 páginas de texto no demasiado prieto. La distribución provincial de suscriptores fue: Ciertamente curiosa. Más información (incluida la lista de los suscriptores, tanto institucionales como privados), aquí.

La dieta de hambre en días alternos en la alimentación de los viejos

Traigo a colación de mis lectores un artículo del año 1956, La dieta de hambre en días alternos en la alimentación de los viejos (que se puede bajar de aquí) cuya lectura recomiendo encarecidamente. Subrayo en él varias cosas. La primera es la sorpresa que produce desde el interior de esta burbuja de amaneramiento en que vivimos sumergidos en 2018 que alguien se hubiese atrevido a llamar viejos a los viejos en público y por escrito en algún tiempo y lugar.