Neutralidad en la red (en mayo de 2024)

Hay un buen motivo para que el tema de la neutralidad en la red no esté de moda: que es una solución regulatoria salomónica para un problema que existió en su día pero que prácticamente ha desaparecido por sí solo. El de la neutralidad en la red es un criterio para racionar un recurso que fue muy escaso, el ancho de banda. Pero hoy sobra por todas partes. Ya no hay nada que racionar: estamos sentados en un jamón comiendo de otro.

Me atengo en todo caso a una definición muy concreta de neutralidad en la red. Neutralidad en la red significa que el software que corre en los routers aplica una estricta política FIFO en los paquetes que le llegan.

Hay gente que parece utilizar otro tipo de definiciones mucho menos concretas y que no acabo de entender demasiado bien que tienen que ver con algo así como que la neutralidad de la red es el principio mágico que impide que internet se convierta en algo así como en un parque de atracciones (como si internet no se hubiese convertido ya en eso, prácticamente).

Personalmente, aboliría el principio de la neutralidad en la red. Lo reemplazaría por uno más débil basado en principios utilitaristas. Por ejemplo, una red en la que los servicios en tiempo real tienen cierta preferencia sobre los offline (correo electrónico, copias de seguridad, etc.) podría considerarse más útil y por lo tanto, preferible. Por otro lado, una red en la que a ciertos usuarios o servicios se les ralentiza innecesariamente el servicio (por ejemplo, reteniendo los paquetes aun existiendo ancho de banda disponible), sería menos útil y estaría por lo tanto prohibida.

De todos modos, abundando en argumentos del primer párrafo, tiene poco sentido discurrir sobre problemas que prácticamente ya no existen.

Coda:

Es curioso que algunos protesten por los intentos de abolición del principio de neutralidad en la red y no parezcan tener objeciones al correo (ordinario) urgente. El correo (ordinario) funciona como una red en la que ciertos paquetes (en sentido amplio) tienen preferencia sobre los ordinarios porque quien los envió pagó más. Y, ¿no sigue dando vueltas el mundo?