ABC (2)

Más sobre lo de ayer. O más bien, una justificación por analogía.

Con monedas.

Tiras una moneda 100 veces y obtienes 60 caras. Tienes una priori B(a,b) (beta). Tomas una muestra de valores p_i con esa distribución y para cada una de ellas repites el experimento, es decir, obtienes lo que en R se expresaría de la forma

rbinom(1, 100, p[i])

Si te quedas los valores $p_i$ tales que esa simulación es 60, enhorabuena, tienes una muestra de la distribución a posteriori.

Pero, ¿qué pasa si tu simulación no proporciona un valor discreto sino uno continuo (o una función, o un vector real, o…)? Pues aceptas las simulaciones siempre que la distancia entre el valor simulado y tus datos sea menor que cierto nivel pequeño.