¿No sin evidencia?

Un cascarrabias escribió el otro día el siguiente alegato en contra de la homeopatía: Contra la estupidez… y la estafa. Menciona incluso a gentes aún más cascarrabias que han propuesto el manifiesto No sin evidencia.

Sus razones tendrán, pero es manifiesto que nunca han leído el articulito que G.C. Smith y J.P. Pell escribieron en diciembre de 2003 en BMJ y que lleva por título Parachute use to prevent death and major trauma related to gravitational challenge: systematic review of randomised controlled trials.

Traduzco su resumen para ilustración de todos:

Objetivo: determinar si los paracaídas son eficaces para prevenir traumatismos asociados a riesgos gravitacionales.
Diseño: Análisis sistemático de ensayos clínicos controlados y aleatorizados.
[…]
Estudios seleccionados: Estudios que muestren el efecto del uso del paracaídas en caídas libres.
Principal variable de interés: Muerte o traumatismo grave (nivel > 15).
Resultados: No pudimos encontrar ningún estudio.
Conclusiones: Como sucede con muchos tratamientos para la prevención de riesgos para la salud, la eficacia de los paracaídas no ha sido sometida a una evaluación rigurosa a través de ensayos aleatorizados. Los defensores de la medicina basada en evidencia se oponen a la adopción de tratamientos evaluados usando únicamente datos observacionales. Pensamos que la sociedad se beneficiaría si los más radicales de entre ellos organizasen y participasen en un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con un placebo del paracaídas.

2 comentarios sobre “¿No sin evidencia?

  1. gilimon6@wanadoo.es 8 febrero, 2014 20:46

    ¿Cascarrabias? Pues yo debo ser otro, porque no entiendo que unos productos con supuestos efectos curativos no se sometan a las pruebas y contrastes que deban someterse basadas en el método científico (ensayos controlados aleatorios, estudios correlacionales, estudios de casos, estudios observacionales, etc.).
    Y esa es precisamente la cuestión que plantea el articulito, que estoy seguro que han leído los cascarrabias. Cada problema debe tener sus pruebas o diseños de investigación, pero dentro de lo que se conoce como método científico (en el que, por cierto, juega un papel clave la estadística).
    Si no es así, cuál sería la opción, los métodos naturales o del sentido común tipo: “a mí me funcionó”, “conozco a un amigo, familiar, vecino, etc. que le fue de maravilla”, “al menos no tiene efectos secundarios (ni primarios, seguramente)”, “siempre lo utilizo como complemento de los tratamientos médicos”, etc., etc.
    ¿A lo mejor, es que no he captado la ironía?

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