La crisis es buena para la salud, parece

Ayer leí el artículo Las listas de espera se agravan en El País que parece indicar indirectamente que la crisis tiene efectos beneficiosos para la salud.

Leyendo el artículo uno se queda con la copla de que ha crecido tanto el tiempo medio de espera para los tratamientos médicos como el número de personas que los aguardan. Los números pueden verse en el gráfico anterior, extraído del artículo. Lo curioso es que las proporciones son desiguales.

Y eso debería llamar la atención de nuestros lectores. Al menos, de aquellos que no desconozcan la ley de Little,

L = \lambda W,

donde L es el número de clientes que hay una tienda, W el tiempo medio que pasan en ella y \lambda la tasa promedio a la que entran.

En nuestro contexto, L sería el número de pacientes encolados (dato), W el tiempo medio hasta el tratamiento (dato) y \lambda el ritmo al que la gente cae enferma.

Vemos, pues, que el ritmo al que la gente requería intervenciones quirúrgicas en 2010 era de 186270 / 32 = 5821 pacientes por día mientras que en 2012 la tasa se ha reducido a 241339 / 72 = 3352.

Ergo la crisis es saludable.