Sobre la probabilidad condicionada y el problema de Monty Hall

Cuando era estudiante, hace ya demasiado, un compañero mío me comentaba los problemas que tenía para hacer comprender a sus estudiantes resultados básicos sobre cálculo de probabilidad, probabilidades condicionadas y similares: a aquellos alumnos el resultado que aparecía en la pizarra les parecía ilógico y no parecía haber manera de sacarlos de su empecinamiento.

Yo le di un consejo: de estar tan empeñados en su error, seguro, aceptaría participar y apostar en algún juego de azar ad hoc en el que se los pudiese desplumar. Estoy convencido de que hubiese sido una experiencia tan pedagógica como lucrativa.

Uno de los problemas más famosos de este tipo es el conocido como el de Monty Hall. Es curioso constatar cómo la inteligencia humana está peor pertrechada para resolverlo que la de las palomas.

Cuidado con apostar contra las palomas: ¡igual son ellas las que lo despluman a uno!