Y viene del español, tú

Cada día soy más inculto. He dejado de escuchar música; en el último concierto al que fui maté el tiempo con un jueguito del móvil; la taquillera del teatro de mi barrio se niega a venderme entradas por cuestiones formales (que si son las 18:01 y la taquilla cierra a las 18:00); hace años que no leo ficción; en el Reina Sofía, donde otros ven arte yo encuentro desgana y mis gustos cinematográficos son de lo más estragado.

Y luego me pasa lo que me pasa. Que es lo que sigue.

He leído mucho últimamente, y resuena cada vez con más fuerza, el asunto de los forking paths.

Y me preocupaba el hecho de que el término no tenga una traducción escueta y sonora al español. ¿Estaría abocado al spanglish? Pero un pelín más de cultura me habría conducido a este cuento de Borges, El jardín de los senderos que se bifurcan, que es de donde viene el término.

Así que no solo tiene traducción sino que, de hecho, viene del español, tú.

(Nota: me siento igual de imbécil que era aquel traductor del inglés que en un texto encontró una cita de un tal Cervantes que decía algo así como «In a village of La Mancha, the name of which I have no desire to call to mind, there lived not long…» y la volcó al español como le pareció).