Claroscuros que, obviamente, pasan inadvertidos

Entre tanto óbito farandulero en las postrimerías del año que se fue (¿dónde quedó el pobre de Eco?) ha pasado medio desapercibido otro sustancialmente más interesante: el del doctor Henry Heimlich.

De sus claros, ya habla la prensa (aquí y aquí).

Pero bastaba con pasearse por la Wikipedia para desenterrar algunos de sus oscuros: homeopatía, malarioterapia (una seudopráctica científica consistente en infectar a un paciente con malaria por ver si esta le cura el cáncer, el sida y demás) y denuncias generalizadas de prácticas anticientíficas y deshonestas.

Debió de ser todo un personaje el tal Heimlich. Sin duda, más que la princesita sosita de los moños.

Un comentario sobre “Claroscuros que, obviamente, pasan inadvertidos

  1. jose 3 enero, 2017 11:30

    Lo de Eco es sangrante y demuestra el nivel general.

Comenta

Your email address will not be published.

Puedes usar estas etiquetas y atributos de HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code class="" title="" data-url=""> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> <pre class="" title="" data-url=""> <span class="" title="" data-url="">