Contaminación y restricciones de tráfico en Madrid: ¿por qué no se puede ni prevenir ni “estimar”?

Aparentemente, porque así lo establece el protocolo de actuación, del ayuntamiento de la villa. Lo resume la imagen

antiestadistica

que bajé de Twitter y que me llamó la atención sobremanera. Algún gobierno municipal decidió en su día que estaba fuera de lugar tanto prevenir como estimar.

Me preocupa que dicho gobierno municipal estuviese reñido con el refranero en lo concerniente a la prevención. Pero no es el asunto, entiendo, por el que mis lectores me visitan.

Les sorprenderá más —e irritará, si son de mi temple— que renuncie expresamente a utilizar herramientas predictivas. Predecimos el tiempo, predecimos si nevará (y las administraciones suelen tomar medidas preventivas en consecuencia), etc. ¿Por qué no podemos predecir (o intentar predecir) si dadas ciertas condiciones, las que afecten a los indicadores de contaminación relevantes, existe un peligro sustancial de que se eleven los niveles de polución por encima de un nivel peligroso? ¿Por qué negar de antemano que estamos ya en el siglo XXI? ¿Por qué desincentivar por ley la búsqueda de métodos y herramientas para intuir qué pasará mañana con los óxidos de nitrógeno igual que lo hacemos con la lluvia o la temperatura?

El cuerpo me pide que dé una respuesta muy políticamente incorrecta a las preguntas anteriores. Pero me abstendré. En lugar de eso, termino con una nota: por sugerencia de mi viejo colega Raúl Vaquerizo, algún alumno mío de alguna parte tendrá como proyecto de fin de máster la predicción del nivel de contaminación de los aires de Madrid. Aunque por decretazo municipal no vaya a servir en la práctica para nada.