Los efectos de la transparencia

Hace unos días se aprobó la Ley de Transparencia. Si en esta entrada me limitase a aplaudir este hecho, pensarían con razón mis lectores que durante estos días de silencio he sido abducido por alguna criatura extraterrestre y sometido a un lavado de cerebro que borrase de él todo atisbo de subordinación adversativa.

Pues he aquí que acabo de terminar de leer un artículo muy oportuno, Accounting for the Effects of Accountability de J. Lerner y P. Tetlock que estudia desde la óptica de la sicología y la sociología los efectos de la transparencia (que es y no es lo mismo que accountability, pero a la que aplica igualmente) en los sujetos sometidos a ella.

Del resumen:

This article reviews the now extensive research literature addressing the impact of accountability on a wide range of social judgments and choices. It focuses on 4 issues: (a) What impact do various accountability ground rules have on thoughts, feelings, and action? (b) Under what conditions will accountability attenuate, have no effect on, or amplify cognitive biases? (c) Does accountability alter how people think or merely what people say they think? and (d) What goals do accountable decision makers seek to achieve? In addition, this review explores the broader implications of accountability research.

Y extraigo de las conclusiones:

This review underscores the falsity of the conventional wisdom —often born out of frustration at irrational, insensitive, or lazy decision makers— that accountability is a cognitive or social panacea: «All we need to do is hold the rascals accountable». Two decades of research now reveal that (a) onlly highly specialized subtypes of accountability lead to increased cognitive effort; (b) more cognitive effort is not inherently beneficial: it sometimes makes matters even worse; and (c) there is ambiguity and room for reasonable disagreement over what should be considered worse or better judgement when we place cognition in its social or institutional context.

Para terminar, una serie de preguntas que me rondaban la cabeza mientras leía el artículo (y para las que no tengo respuesta):

  • ¿Es la transparencia un fin en sí o un medio para alcanzar un objetivo ulterior (o ambas/ninguna de las anteriores)?
  • ¿Se trata de un sucedáneo de otra cosa (de la confianza, tal vez)?

2 comentarios sobre “Los efectos de la transparencia

  1. Lironcareto 16 septiembre, 2013 11:26

    Evidentemente, como en cualquier otro caso la filosofía te diría que llegado al nivel de confianza y buen hacer necesarios, la transparencia no sería necesaria. Ni la policía tampoco. De modo que sí, podemos decir sin rubor que la Ley de Transparencia es un sucedáneo de la confianza, tanto como lo es la existencia de los tan nombrados cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

    Siguiendo de atrás adelante, no debería ser un fin en sí mismo, (aunque sea más divertido así), sino un medio para ejercer una labor de control que debería ejercer la oposición, y que en su inacción ha despertado el deseo en la gente de ejercer de lo que yo llamaría «oposición popular». Lamentablemente para eso hace falta espíritu crítico generalizado, algo de lo que andamos muy deficitarios en este mediterráneo occidental.

    Para terminar, sobre el meollo del artículo, diría que la transparencia, toda vez que deseable, tiene un efecto limitado. Primero, porque como dice la cita de Churchill que tantas veces he nombrado «Sólo me fío de las estadísticas que yo mismo manipulo», a unos datos en bruto y siendo listos podemos darles el sesgo que queramos (Anscombe, Lord, Simpson…). En segundo lugar porque la transparencia no tendría un efecto global en la población. La gente no dejaría de ver Hombre y Mujeres y Viceversa para liarse a escrutar datos sobre su gobierno, sino que me atrevo a jugarme lo que sea a que por muy transparente que fuera la Ley de Transparencia, la gente se limitaría a seguir escuchando lo que otros le dijeran. Ahora serían periódicos e individuos los que en pequeños grupúsculos escrutarían la información y la servirían a esa masa ágrafa que se limitaría a adscribirse a una tendencia u otra, sin pensar que puede estar sesgada. ¿Volvemos a lo de la falta de espíritu crítico?

    En fin, que mientras tengamos tan pocas ganas de cuestionar cosas como la homeopatía o la existencia de seres imaginarios, dudo muy mucho que nadie se vaya a poner a cuestionar cuestiones económicas más sutiles como las que podrían brindarnos una Ley de Transparencia, por perfecta que fuera.

  2. pedro concejero 17 septiembre, 2013 13:02

    Cierto, muy cierto, una legislación por muy rimbombante que parezca puede no producir hechos significativos en la práctica o incluso ser contraproducente.

    Es necesario destacar lo que ya sabemos sobre cómo funcionamos los humanos a la hora de crearnos juicios y llegado el caso decidir. Poco a poco (¿demasiado poco a poco?) se está generando una corriente de «behavioral policy making», o política conductual -qué raro suena, algo tan sencillo pero tan complicado de conseguir que la política sea lo más adaptada posible a nuestra forma de pensar.

    Un excelente artículo (incluso espeluznante en algunos aspectos) es este:
    Slovic, P., Zionts, D., Woods, A., Goodman, R., & Jinks, D. (2011). Psychic Numbing and Mass Atrocity. In Shafir, E. (ed.), The Behavioral Foundations Of Policy (11-56).
    http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=1809951

    (del coursera Irrational Behavior de Dan Aireli), algunos más para quien le interese este tema en concreto:
    «Required» Reading

    Slovic, P., Zionts, D., Woods, A., Goodman, R., & Jinks, D. (2011). Psychic Numbing and Mass Atrocity. In Shafir, E. (ed.), The Behavioral Foundations Of Policy (11-56).
    Gigerenzer, G. (2004). Dread Risk, September 11, and Fatal Traffic Accidents. Psychological Science, 15(4), 286-287. Copyright is by permission of the © American Psychological Society.
    Gilbert, D. T., Lieberman, M. D., Morewedge, C. K., & Wilson, T. D. (2004). The Peculiar Longevity of Things Not So Bad. Psychological Science, 15(1), 14-19. Copyright is by permission of the © American Psychological Society.
    Loewenstein, G. (2000). Emotions in Economic Theory and Economic Behavior. The American Economic Review, 90(2), 426-432.

    Recommended Reading

    Inbar, Y., Pizarro, D., Gilovich, T. & Ariely, D. (2013). Moral Masochism: On the Connection Between Guilt and Self-Punishment. Emotion, 13(1). (Working Paper Version)
    Andrade, E. B., & Ariely, D. (2009). The Enduring Impact of Transient Emotions on Decision Making. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 109(1), 1-8. (Working Paper Version)
    Gilbert, D. T., Morewedge, C. K., Risen, J. L., & Wilson, T. D. (2004). Looking Forward to Looking Backward: The Misprediction of Regret. Psychological Science, 15(5), 346-350. Copyright is by permission of the © American Psychological Society.
    Cryder, C. E., Lerner, J. S., Gross, J. J., & Dahl, R. E. (2008). Misery is not Miserly: Sad and Self-focused Individuals Spend More. Psychological Science, 19(6), 525-530. Copyright is by permission of the © American Psychological Society.
    McGraw, A. P., & Warren, C. (2010). Benign Violations: Making Immoral Behavior Funny. Psychological Science, 21(8), 1141-1149. Copyright is by permission of the © American Psychological Society.
    Helzer, E. G., & Pizarro, D. A. (2011). Dirty Liberals! Reminders of Physical Cleanliness Influence Moral and Political Attitudes. Psychological Science, 22(4), 517-522. Copyright is by permission of the © American Psychological Society.
    Xiao, E., Houser, D. & Smith, V. (2005). Emotion Expression in Human Punishment Behavior. PNAS, 102(20), 7398-7401.
    Cohen, J. D. (2005). The Vulcanization of the Human Brain: A Neural Perspective on Interactions Between Cognition and Emotion. The Journal of Economic Perspectives, 19(4), 3-24.
    Levav, J., & McGraw, A. P. (2009). Emotional Accounting: How Feelings about Money Influence Consumer Choice. Journal of Marketing Research, 46. (Working Paper Version)
    Niedenthal, P. M. (2007). Embodying Emotion. Science, 316(5827), 1002-1005. (Free with registration.)
    Coates, John (2012, June 10). The Biology of Bubble and Crash. The New York Times.

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