Paella sin arroz con sabor a judías enlatadas

El otro día leí el artículo A Prototype Model of Stock Exchange de G. Caldarelli, M. Marsili y Y.C. Zhang. La promesa que me ofrecía era la de la creación de un sistema relativamente realista de los agentes que operan en los mercados financieros que diese lugar a una evolución de precios con propiedades similares a las observadas.

Sin embargo, el planteamiento, interesante en un principio, se deshinchó enseguida:

  • El modelo planteado por los autores ni siquiera aspira a representar los aspectos más distintivos del mercado: en lugar de agentes tremendamente desiguales en tamaño y entrelazados en una maraña de dependencias e influencias mutuas, los agentes son todos equivalentes en tamaño (si bien es cierto que en el estado estacionario de la simulación los ingresos adquieren una distribución dada por una ley de potencias) y que actúan de manera independiente entre sí una vez observados los precios en el mercado.
  • Los resultados, una serie temporal de precios, es calificada por los autores como muy rica, aunque enseguida pasan, en un dechado de honradez, a apuntar diferencias más o menos manifiestas entre sus características estadísticas y las observadas en mercados reales.

Entiendo y aplaudo el virtuosismo técnico empleado por los autores del artículo y la implementación de los algoritmos involucrados. No obstante, tras leerlo, me embriaga una extraña sensación que no debe de ser muy distinta de aquellos comensales a los que se les anunció paella, se les advirtió que no traía arroz ni gambas y comprobaron después que sabía a judías de lata.

3 comentarios sobre “Paella sin arroz con sabor a judías enlatadas

  1. sergiojsj 21 julio, 2011 10:25

    Pues, este árticulo en el 97 tenía su mérito. Lo peor es que los autores han seguido publicando multitud de árticulos de modelos de mercado basados esenciamente e basados en el minority game con soluciones, incluso analíticas, basadas en complicados modelos de la física estadística de sistemas desordenados pero con tan poco éxito predictivo como el artículo seminal.

  2. datanalytics 21 julio, 2011 22:14

    No niego, no niego el virtuosismo técnico del artículo. Tampoco digo que me disgustase. Sólo que me dio la sensación de que prometía más de lo que luego ofreció.

    Se podrían escribir millones de artículos (¡incontables!) que tuviesen como colofón «así tampoco se comportan los mercados». Incluso muchos de ellos serían la mar de amenos de leer.

    Igual es que aquel día estaba optimista y pensé que iba a toparme con algo que me enseñase a entender un poquito mejor el mundo…

  3. Xavier 21 julio, 2011 23:47

    @datanalytics
    Aunque quizás no soy muy imparcial (conozco a los autores y estuve ‘en ese ajo’ esos años), el Minority Game (MG) (bueno de hecho el modelo original ‘el Farol Bar model’ es del venerable Brian Arthur) tiene su gracia. No creo que los autores tuvieran en mente predecir nada. Como buenos físicos estadísticos, entiendo que lo que querían era concebir el modelo más sencillo (con interacciones o reglas más simples) capaces de generar un comportamiento complejo. Esto es lo que a veces llaman el approach ‘bottom-up’ (de abajo arriba), la idea es empezar con las reglas más simples que crean un comportamiento macroscópico no trivial para luego incrementalmente añadir nuevas reglas e ir viendo como se complica la dinámica con el objetivo de entender los fundamentos detrás de los procesos reales.
    En nuestra realidad física, se ha visto que con un modelo microscópico de muchos elementos interaccionando con reglas muy sencillas uno es capaz de reproducir comportamientos reales de forma muy acurada. La malo es que el comportamiento humano no es tan sencillo 🙂 De todas formas, el MG no deja de ser un intento de capturar los elementos básicos de la dinámica del comportamiento humano (en este caso un juego). Quizás se podría comparar el MG con un experimento de comportamiento de un líquido en una geometria simple con unas condiciones fijadas. Es interesante y útil para entender los fundamentos de la dinámica de fluidos pero no permite predecir si va a llover o no dentro de 15 dias en Australia (o, en el caso del MG, el comportamiento de una bolsa).
    Por otro lado el MG no deja de ser en el fondo un juego al que juegan muchas personas a la vez. Y esto entronca con la Teoria de Juegos, quizas el artículo y el modelo se encamina más en esta dirección (más psicológica y de estrategia) que a las finanzas reales.
    My 2 cents 🙂

    Xavi.

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