La varianza y cifras macroeconómicas

De la pobre varianza sólo se acuerdan los vándalos: el historial de su página en la Wikipedia refleja la incesante actividad de unos cuantos desaprensivos empeñados en sustituir su definición o propiedades por declaraciones de amor perpetuo a sus novias circunstanciales u otras lindezas.

De la varianza se acuerdan los vándalos pero es ignorada por políticos, periodistas y quién sabe si también economistas. Ni aun estoy seguro de que de ella se acuerde el INE. El hecho es que las cifras macroeconómicas que se publican periódicamente (desempleo, crecimiento del PIB, etc.) nos son dadas como si de verdades reveladas se tratase y sin el muy conveniente aderezo de algún tipo de medida de su nivel de fiabilidad (varianza o similar). Luego, a toro pasado (en ocasiones, a toro lidiado, cocido en caldereta, comido, digerido con café, copa y puro y defecado), aparecen revisiones de las que ya nadie da cuenta. En fin.

Hoy, sin embargo, he leído lo siguiente:

Tenemos en España una curiosa tendencia a discutir las tasas de variación del PIB como si su medición fuera una ciencia exacta. El retroceso de una décima en el último trimestre del pasado año cayó como un jarro de agua fría sobre las predicciones de algunos miembros del Gobierno […].

En realidad, este tipo de cálculos tiene poco que ver con el análisis económico, tanto más en cuanto que la medida del PIB no permite hacer apuestas políticas de gran envergadura a la variación de una décima, […]. Lo más prudente es afirmar que la economía española está estancada y que continuará así durante algún tiempo, independientemente de que el PIB suba o baje alguna décima en el transcurso de los próximos trimestres.

Lo prudente y lo procedente en este caso, aunque, tal vez, crípticamente erudito, sería alegar que el crecimiento no es significativamente distinto de cero. Y, posiblemente, añadir que está significativamente por debajo del crecimiento potencial del PIB. Sóbre cuál es el de España he encontrado otra singular noticia que nos indica cómo éste va a decrecer en un 10,6% (sin más menos nada) a resultas de la actual crisis.

(Nota: después de escribir lo que escribía y mientras me enfrascaba en activiades de lo más insustancial me ha venido a la cabeza una palabra que he visto escrita por doquier en esos papelotes que leo: reificación. Tal vez, para el INE, crecimiento del PIB únicamente significa «lo que el INE define como crecimiento del PIB» por lo que cualquier mención a medidas de error estaría fuera de lugar. En tal caso, eso sí, las cifras que se publican deberían venir cualificadas como las teleseries: cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia).