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Sobre la cuota de mercado mundial de las herramientas analíticas de negocio

Domingo, 22 de agosto de 2010 2 comentarios

Hace poco, IDC —una empresa que hace estudios de mercado a nivel global de distintas herramientas de sofware y hardware — hizo público su informe periódico Worldwide Business Intelligence Tools 2009 Vendor Shares. En su página 8, la más jugosa del informe, aparece la tabla que reproduzco a continuación:

Puede apreciarse cómo en el segmento de la minería de datos (que viene a ser a lo que se refieren con lo de advanced analytics) es SAS el claro dominador con IBM/SPSS en una débil segunda posición.

Pero la gráfica anterior se refiere, únicamente, a facturación. Y las herramientas de software libre, por muchos usuarios que tengan, nunca van a aparecer en la tabla anterior. Por eso, invito a los lectores de este blog a echarle un vistazo a esta gráfica y a esta otra que he obtenido de este hilo de mensajes de la lista de correo de R.

¿A que se aprecia una tendencia bien distinta?

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Más sobre el caso WPS vs. SAS

Domingo, 22 de agosto de 2010 Sin comentarios

Ayer quise publicar un comentario a este artículo sobre el reciente veredicto del caso SAS vs. WPS. Aunque ya hablé de eso el otro día, como no me lo publicaron (por ingnotas razones), hago constancia de mi comentario aquí:

The article is misleading in the sense that computer languages (and there exists such a thing as a SAS computer language) are not subject to copyright.

I am free to write my own interpreter/compiler of Java, C, Python, PL/SQL or Logo. And many companies do: Microsoft has implemented their own interpreter of Python, IronPython, etc. Anybody is entitled to write yet another interpreter of SAS code. And, in fact, SAS did not sue WPS for that reason.

Whether the manuals are considered to be so similar that infringe SAS’s copyright can be easily fixed. In fact, you can guide your steps in WPS with widely available SAS’s manuals and books.

Mind that the main allegation of SAS against WPS is a breach of EULA. WPS seemingly acquired a student version of SAS with a restrictive EULA. However, WPS used it for other purposes. However, the court decided that those EULA restrictions were void under European Law: in Europe, law is above private contracts and contracts don’t adhering to the prevailing law are void. For instance, in Europe, I can purchase any piece of software and use it in any legal way that I see fit. I can also buy a car and drive it where I see fit as long as I respect the traffic rules; Fiat, let’s say, would not be able to sell me a car and prohibit me traveling to Portugal, say; or dismantle it and check how the engine works.

WPS acted according to the European law and this is precisely what the courts stated. It is SAS who tries to bind its customers through illegal EULA restrictions.

If the author of the article thinks that it is so easy making a successful clone of a well established software product in Europe and get rich doing it… well, he is quite invited to come here and start cloning!

Resulta curioso cómo ambas partes, WPS y SAS, se arrogan la victoria en el caso. Lo que hace falta ahora es que se abra el mercado y el precio del software se racionalice (¿cero?).

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¿Ya has considerado pasarte a WPS?

Jueves, 12 de agosto de 2010 Sin comentarios

Ya no recuerdo si he hablado antes de WPS en este blog. Puede que lo haya hecho en algún otro. No estoy muy contento con esa empresa (con la que he tratado de manera inexplicablemente infructuosa de realizar algún tipo de negocio en el pasado) pero no está de más que los lectores de este blog tengan noticia de su existencia y naturaleza.

WPS es una pequeña compañía inglesa que comercializa un clon de SAS. Es decir, un intérprete alternativo de código SAS.

Alguien puede pensar que se trata de un robo de propiedad intelectual. El hecho es que ni siquiera SAS lo interpreta así. SAS ha demandado, por supuesto, a WPS. Pero no ha sido por ese motivo (al menos, de manera explícita). De hecho, un lenguaje de programación no se considera propiedad intelectual al uso y cualquiera puede escribir un intérprete/compilador de C, C++, Java, Python, SAS, S (o R), o Cobol. Igual que cualquiera es libre de implementar una hoja de cálculo, un editor de textos o un navegador de Internet.

La base de la demanda de SAS consistió en que WPS había utilizado una licencia de SAS (una versión para estudiantes) para copiar el funcionamiento del producto. Y el EULA de tal licencia parece restringir tal tipo de usos.

No obstante, la justicia le ha dado la razón finalmente a WPS. Los detalles de la sentencia son prolijos (véase para una discusiónsu texto completo) y se resumen en lo siguiente:

  1. La legislación europea permite copiar el funcionamiento (aunque no el código) de un programa.
  2. Las restricciones del EULA de SAS son nulas de derecho: la compañía que vende un producto no puede restringir arbitrariamente el uso que luego se haga de él. Por ejemplo, Renault no te puede vender un coche y prohibirte que con él viajes a Portugal; o Pascual leche pero bajo la condición de que no se la des a tu perro.

He probado WPS antes (de hecho, se puede obtener una versión de evaluación gratuita durante un mes) y no me ha parecido mal producto. Puede resultar una alternativa válida para empresas que trabajan fundamentalmente con SAS Base para acceder a bases de datos (los conectores a distintos gestores de bases de datos vienen incluidos de serie en WPS, a diferencia de los de SAS), generar informes, etc.

El soporte para métodos estadísticos es bastante reducido. Pero existe la posibilidad de utilizar WPS junto con R para solventar dicha restricción.

En definitiva, una buena opción para ciertos usuarios muy conveniente en los tiempos de crisis que corren y que podría contribuir a abrir un mercado patológica y monopolísticamente copado por una única compañía.

Y tú, ¿ya has considerado pasarte a WPS?

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Qué hacer (y no hacer) con los bichitos que uno encuentra

Lunes, 19 de julio de 2010 3 comentarios

No sé si es porque gano agudeza visual, porque me vuelvo cascarrabias o, simplemente, porque tengo mala suerte. Pero cada vez me tropiezo con más bichitos de esos que en inglés se llaman bugs. Y me refiero a esos que son consustanciales a todo proyecto de software.

Antes, antaño, simplemente los toleraba y, creo, vivía más feliz. Formaban parte del paisaje, como los mosquitos nocturnos en la jungla tailandesa. De un tiempo acá, sin embargo, tengo una relación más compleja con ellos.

Cuando uno se los tropieza en software libre, claro, no puede hacer mucho aspaviento. Se tiene el código y uno es libre de arreglárselo solito. O contactar con el desarrollador. Algunos nunca responden (como el del applet de la temperatura de la CPU de Xubuntu, inasequible a mis demandas de un código más eficiente). Otros son más amables, como el desarrollador de rjson, A éste le pregunté, después de documentar claramente la naturaleza del problema: Is this an intended feature? Or, rather, a bug? Respondió:

Thanks for the very polite feedback – if only infinite (non-tail) recursion were an intended feature, it’s clearly a bug :)

En unas horas se había solucionado el problema. Cosas del software libre.

A veces, incluso, si encuentras un bug, te mandan un cheque a casa por el valor de un dólar hexadecimal.

Con el software propietario las cosas funcionan distinto, parece. Notifiqué, bien es cierto, a Opera un fallo en su nueva versión del navegador que consiguió tumbar mi Xubuntu tres veces en dos días y un robot me escribió agradeciéndome las molestias. Pero al menos tienen un sistema de notificación y un robot con buenos modales.

El código de Google tampoco no está exento de fallos. No tengo claro cómo puede uno dárselos a conocer a la empresa. Pero, al menos, son gratuitos y muchos servicios son betas. Si usas una beta gratuita, ¡qué puedes esperar!

Pero aunque los bugs andan por todas partes, parece que la cordialidad y las buenas maneras de sus valedores decrecen en proporción directa al precio de los productos por los que pululan. Y cumplida prueba de ello da algo que me acaba de suceder. En un software cuyo nombre sólo recuerdo en horario laboral y de un precio del que tan sólo un porcentajillo me jubilaría, encontré una unintended feature. Y los tales señores, en lugar de pagarme un café, mandarme a casa un eurillo hexadecimal o un pendrive con logotipo sobrante de la última conferencia de usuarios me obsequiaron con la siguiente muestra de falta de humildad.

Es así que me entero por sinuosas vías de que ha circulado entre gerifaltes a los que sólo topo en lo mingitorios y a mis espaldas un correo en el que no sólo se lee que el software funciona según diseño sino que además, en manifiesta contradicción, que esta incidencia tendrá un impacto muy limitado (cosa en la que convengo). Y añade, refiriéndose a mí: comprendo que puede ser emocionante sentarse delante del jefe para informarle de un problema en un producto tan robusto como xxx-censurado-xxx. ¡Emocionante nada menos!

¡Así paga el software propietario a sus colaboradores!

Hale, y para que no todo sean gruñidos (y también para los ágrafos que sólo miran los dibujos) la fotico del primer bug que en el mundo ha sido:

La historia, que es jugosa, aquí.

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